domingo, 29 de septiembre de 2013

Be the change.

Cambiar un "adiós" por "esta noche quédate conmigo"; cambiar un "ya no te necesito" por "no me faltes nunca". 
Estar a tu lado hasta que ya no exista el tiempo, que se destruya el mundo pero que tú y yo -nosotros- estemos juntos, que un tormentón nos caiga encima y me jures por tu vida que me quieres y después, que me calles la boca los días que más insoportable esté. Abrázame tan fuerte que me venga la sensación de que me falta el aire, tanto tanto que me hagas olvidar lo malo. Fabricar millones de recuerdos y que cuando te vayas a dormir yo aparezca en todos ellos. Y, no quiero que me falte la vida porque eso significará que me faltas tú...
Nos querremos un ocho tumbado, tanto que hayamos hecho récord.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Drug

A día de hoy sé que eres algo que no puedo dejar pasar, como si fuese un drogadicto con su droga. Y para ser más cierta, yo no renunciaría a ti por nada del mundo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Todos, pero a su manera.

“Unos fuman, otros beben, otros se drogan y otros se enamoran... Cada quién se mata a su manera.”

martes, 27 de agosto de 2013

¿Costumbre o necesidad?

Llevo dos días y muchas horas sin verte y ya te echo de menos. Será porque necesito un chute de tu risa contagiosa o necesito una dosis de tu voz, pero es que no aguanto un día más sin ti. Parece que lleve sin verte tres siglos y la verdad es que el tiempo se me hace eterno si no estoy contigo. Eres necesidad pura y primaria. "Yo sin ti no". Si tú te tiras, yo me tiro; si tú te quemas, yo ardo. Si te tengo a ti lo tengo todo, no puedo pedir nada mejor.
Te necesito casi más que al oxígeno y será por ese "quéséyoquetienes", ese "algo", tus palabras inventadas o los sustos que acostumbras a darme por el pasillo. Que aquí lo único que tengo claro es que si no es contigo, no es con nadie.

sábado, 24 de agosto de 2013

8 horas contigo.

Mensajes a las 8 a.m. Despertarse una hora antes de que vengas para prepararme. Comerte a besos en la puerta de mi cada recibiéndote en pijama. Dormir por una hora y despertarme, girarme y verte dormido. Comerte a besos de nuevo. Tortillas improvisadas. Comernos hasta lo verde de la sandía. Pasar 8 horas a tu lado y seguir queriendo más, colgada de ti.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Once veces veintiuno.

Once veintiunos, trescientos treinta y cuatro días y sus respectivas noches, al menos un millón de besos y otro de caricias. ¿Cómo hacerte entender que no se puede pedir nada mejor? Se trata de ti y de que consigas arrastrarme el tiempo en las costillas, de que nos conozcamos tan bien que sepamos leer nuestras sonrisas, de esa sensación tan maravillosa de que haya alguien que te diga "ven". Eres la persona que consigue hacerme temblar sin ni siquiera tocarme. Te quiero y sé que me quieres, acerca de eso no tengo dudas, a tu lado tengo las cosas muy claras, siempre me haces sonreír por cualquier mínima tonterías. Tú y yo tenemos nuestras propias tonterías, esas cosas que solo nosotros entendemos, que nos hacen diferentes, que hacen de esta la mejor historia. Hace cinco meses me escribiste que me ibas a demostrar que los "para siempre" también existen y desde ese día no has dejado de hacérmelo ver. Tú jamás te cansas de demostrarme que esto es real, que hay un sentimiento tan fuerte que nos une que debemos seguir unidos y jamás he querido a nadie como a ti, jamás. Y estos once, para todos esos que no apostaban nada por nosotros... TE AMO, GONZALO. -21092012- 
Es innegable decirte que eres el amor de mi vida, no dejo de tenerlo claro.
Tú y yo, todos los días de nuestras vidas.