martes, 13 de agosto de 2013

Viviendo el presente sin fijarse en el pasado; eso es vivir.

Hace un año que nuestros caminos se separaron y empezamos a vernos cada vez más pequeñitos y vernos a lo lejos, dejamos de necesitarnos y acabamos nuestra historia y como yo siempre he pensado si algo termina es porque algo mejor aun está por llegarnos, porque quizás no tenemos a nuestro lado lo que de verdad cada uno merece y no hay nada mejor que poner tierra y dejar al tiempo que cumpla con su oficio: curarlo todo. 
A día de hoy -quizás te suene a novedad- no te necesito nada de nada, eras una costumbre y no una necesidad, vivo feliz sin saber quien pasa por tu cama desde hace mucho tiempo (casi casi incalculable) Y la verdad es que me da igual, porque yo solamente pedía una persona distinta de ti que me valorase una pizca más que tú y ¿sabes? La acabé encontrando, aunque igualmente no vengo a hablarte de eso. Quería explicarte (y dedicarte aunque no es que te lo merezcas porque no me gusta darte importancia) que llevo viviendo 327 días con una sonrisa de oreja a oreja por tener en frente mío dos ojos verdes que me inquietan, esa persona que acostumbra a hacerme de rabiar y volver mi vida un caos. Con el tiempo me enamoré  plenamente de alguien tan igual y a la vez tan distinto de mí, pero por primera vez he conseguido sentirme viva con una persona y es una sensación extraña casi desconocida para mí hasta ahora. No sé pero creo que he madurado, que después de un año he tenido tiempo para reflexionar y pensar que ya no siento ni asco, ni te deseo lo peor; solamente espero que tú sigas tu camino mientras yo sigo trazando  el mío.

lunes, 29 de julio de 2013

domingo, 14 de julio de 2013

IMM.

Lo único que tengo claro ahora mismo es que todos dependemos del tiempo y del destino, así que quizás debería agradecerle a ambos que tú y yo hubiésemos coincidido en esta vida. ¿Y sabes qué? Puede que seamos las personas del mundo que más se pelean (aunque sean tonterías), puede que no siempre nos hablemos bien mutuamente, nos vacilemos e insultamos, que tengamos nuestros más y nuestros menos, pero como bien tú me dijiste un día que lo hablabas que ya no hay nadie en quien se pueda confiar y cada vez que a mí  me piden nombres de personas en las que sí puedes hacerlo, tu nombre aparece mencionado en esa lista. La vida me ha enseñado que las cosas no deben valorarse por el tiempo que duran si no por la huella que dejan en nosotros, todas esas cosas que quedan adquiridas por y para nosotros, todas las virtudes y millones de defectos; todo. Y bueno, volviendo al tema...Que nos peleemos no quiere decir que no te quiera, porque bien sabes que te quiero e intento demostrártelo siempre.  Por muchas cosas que nos echemos en cara yo sé que siempre voy a poder contigo. Yo para ti, seré ese hombro donde llorar, esa persona que te levante cada vez que caigas porque al final para eso están los amigos.
Lo único que me falta ahora es agradecerte toda la paciencia que estás teniendo conmigo en estos cuatro meses, las veces que me haces sonreír y reír con todas esas tonterías que te pasan día a día, los saludos, y sobre todo tu forma de alegrarme la vida (acabaré exigiéndote que me alegres siempre). Gracias por  ser una pieza vital. Todo dicho, ya lo sabes.










TE QUIERO, HERMANO.

Tú siempre serás una de mis debilidades. (5710)

¿No habéis conocido nunca a una persona que se ha hecho demasiado importante? Alguien que sabes que siempre, y digo siempre, pase el tiempo que pase será una debilidad para ti. Si esa persona te dice "ven" tú vas, alguien con quien puede pasar demasiado tiempo sin hablar, sin veros, sin escucharos o sentiros y cada vez que le tienes delante es como esa sensación de estar por casa. Y yo solo digo, que eres un terremoto que cada vez que decides volver a mi vida pones mi mundo patas arriba y cuando te vas lo dejas todo tal que así, y joder qué guarrada sin ti...

miércoles, 10 de julio de 2013

Mejor no te vayas.

Y prométeme que no te volverás a ir de mi lado porque cada vez que lo haces me dejas aquí, buscando algún motivo que me convenza para olvidarte de una vez. Pero, ¿es que no ves que no puedo? Y yo qué sé que es eso que tienes que me aferra a ti, pero es que tampoco necesito saberlo; solo saber que seguirás aquí siempre, por mí, por ti, por nosotros.

domingo, 2 de junio de 2013

No puedo quererte más.

Qué maravillosa sensación aquella la de recordar el significado de pasear de la mano por todas esas cruzadas calles de la ciudad, el sentir el cielo a nuestros pies y el corazón en un puño, sentir como se clavan mil ojos a nuestras espaldas cada vez que nos besábamos en una esquina del callejero. Lo gratificante que resulta tener el recuerdo del sabor de tus besos, o el querer tenerlos a medio camino de mi boca (nunca se sabe), por echar de menos hasta echo de menos el miedo a soltarte de la mano y a perderte, pero es que cuando lo rememoro, una voz dulce dice: no puedo quererte más, es imposible, improbable.